La productora considera “censura” que ‘Caniba’ se haya clasificado para mayores de 18 años. Es el primer país que exhibe la película que profundiza en el caso de Issei Sagawa, que se comió partes de una compañera de estudios en París en 1981.

Las carteleras de cine francesas acogerán a partir del próximo 22 de agosto la película documental ‘Caniba’. Verena Paravel y Lucien Castaing-Taylor, cineastas y antropólogos, llevan a la gran pantalla al tristemente célebre ‘caníbal japonés’, Issei Sagawa. El objetivo del filme, según la distribuidora, consiste “en reflexionar sobre el significado desconcertante del deseo caníbal en la historia y en la cultura humana a través del prisma de un japonés (…), y sobre la perturbadora relación que mantiene con su hermano”.

Durante varios meses, los cineastas viajaron a Japón para entrevistarse con Sagawa, postrado en una cama tras sufrir una hemorragia cerebral en el 2013. Lejos de los macabros detalles de su crimen, los dos directores tratan de explorar el deseo oculto de un hombre que nunca negó su culpa, ni refutó su constante deseo de consumir carne humana.

La polémica se cierne hoy en torno al documental, no por el tema en cuestión, sino por la decisión del Centro Nacional de Cine (CNC) -organismo francés que financió en buena medida el proyecto- de clasificar la película para mayores de 18 años. Una decisión contestada por la productora y distribuidora, Norte Productions, que denuncia “la censura de la obra”, impidiendo su “acceso al público”.